Hay que llevar la teoría a la práctica. No mitificar en exceso y
aplicar más el diseño.
Progresar tiene un riesgo y hace falta valentía para aplicar el
diseño en todos los ámbitos de la empresa.
Es preciso estar dispuesto a encontrar la innovación dentro y
fuera de la empresa.
Es necesario el liderazgo interior en la dirección de la
empresa, pero apoyado por fuerzas externas.
El desarrollo y la planificación es esencial y esta
planificación es de largo plazo, pero siempre se puede cambiar.
La empresa Alessi es un claro ejemplo.
La innovación es algo normal y de sentido común, al final es
responder a:
- qué hago
- cómo lo hago
- dónde lo
hago, como decía Santiago Miranda.
Trabajo, trabajo, trabajo. Diseño es 10% de creatividad y 90% de
perseverancia.
Perseguimos generar empresas y productos que sean objetos de
deseo.
Como empresas y profesionales tenemos que responder a preguntas
culturales.
Hay que transformar conceptos.
El diseño y la innovación pueden no tener firma.
El diseño y la innovación pueden ser una respuesta individual o
de equipo.
Como dice Santiago Miranda, “de las bragas y las medias a la
luz”.
La humildad o disposición para aprender es clave.
Hacer empresa es un compromiso y se puede hacer empresa
partiendo de cero, como constata José Ángel de la empresa Akaba.
Los cuatro ejes del desarrollo de una empresa innovadora son:
1.
Diseño sin copia
2.
Internacionalidad
3.
Personalidad
reconocida a través de la imagen
4.
Vocación industrial
como ha
ilustrado el caso de Akaba.
La innovación es aplicable a todos los ámbitos de la empresa
(incluso el ámbito social).
La innovación es atender y mirar al cliente elegido, es
identificarse con su cultura y su manera de vivir.
La innovación es una actitud permanente que se debe plasmar en
el día a día.